Viajando hacia el noroeste, a través de tierras fértiles y molinos, nos dirigimos a la Cala San Vicente y a Pòllença. Desde Pollença a Formentor pasaremos por Binisalem.
En Binisalem podemos hacer una breve parada y tomar una copa del mejor vino de la Isla de Mallorca, después formentor, en el norte de la Isla, nos recibirá con su increíble paisaje de rocas, sus playas y sus bosques de pinares.
En este recorrido encontraremos parte de lo mejor que tiene la Isla de Mallorca en cuanto a naturaleza, a espacios verdes, a increíbles vistas, y sobretodo maravillosas playas. Después, de camino a Palma podemos visitar la ciudad de Inca, una joya en pleno centro de la Isla, un motor económico por su agricultura y su ganadería.